Monday, April 24, 2006

EBX: UNA INVERSION DEPREDADORA

Se prevé que un diálogo muy difícil tendrá lugar esta semana cuando representantes cívicos de Santa Cruz se reúnan con el gobierno para analizar un pliego regional cuyos puntos principal son el aumento de 800 ítemes para educación y salud; y un trato de excepción a la empresa siderúrugica brasileña EBX, cuya subsidiaria MMX opera ilegalmente en la población fronteriza de Puerto Suárez donde construyó una planta alimentada por carbón vegetal para producir arrabio.

Ambas demandas de la Asamblea de la Cruceñidad, surgieron el pasado jueves a sabiendas de que el gobierno ya descartó repetidamente la posibilidad de crear ítemes adicionales para educación y salud, no sólo en Santa Cruz sino en todo el país, por carencia de recursos en el Tesoro General de la Nación; y también a sabiendas de que es "irrevocable" la decisión gubernamental de no autorizar la continuación de actividades de la empresa brasileña EBX, por considerarla ilegal y porque su asentamiento dentro de los 50 kilómetros de la línea fronteriza viola una norma constitucional.

Como se ve, las posiciones son tan divergentes que dejan poco margen a soluciones por la vía del diálogo. Asignar más ítemes para salud y educación en Santa Cruz motivaría de inmediato exigencias de igual trato por parte de los otros ocho departamentos del país que tras mucho tira y afloja con el gobierno aceptaron aplazar hasta el próximo año sus exigencias en esa materia.

En cuanto a la empresa siderúrgica brasileña el presidente Evo Morales sostuvo con firmeza que “EBX tiene dos opciones: o sea va de Bolivia por voluntad propia o la expulsamos.” Esto significa que su gobierno descarta de plano cualquier posibilidad de legalizar la continuidad de sus operaciones en el país.

Sin embargo, los comités cívicos de Puerto Quijarro y Puerto Suárez, apoyados por la Asamblea de la Cruceñidad, insisten en que el gobierno debe revisar su posición dura y facilitar el encarrilamiento de EBX en el marco legal aunque ello implique un trato excepcional. Argumentan que no se trata sólo de acoger a una importante inversión extranjera orientada al desarrollo industrial siderúrgico en la zona fronteriza, sino de mitigar la pobreza y el desempleo en esa región donde hasta el momento la actividad de EBX ha generado 500 empleos directos con la perspectiva de llegar a 3000 en el próximo quinquenio si continúa operando.

Hasta hace una semana se sabía muy poco de la empresa EBX cuyo bajó perfil ganó altitud cuando los comités cívicos y pobladores de Puerto Quijarro y Puerto Suárez dieron la cara por ella exigiendo su permanencia y tomaron de rehenes a tres ministros cuyo rescate tuvo que hacerse el jueves paasado mediante un operativo militar-policial tipo comando.

Ahora, se sabe lo siguiente: EBX es una empresa brasileña que opera ilegalmente en Bolivia desde el año 2005 cuando inició la construcción de una planta en la Zona Franca Industrial de Puerto Suárez y Puerto Quijarro con el objetivo de producir arrabio en base a carbón vegetal.

En marzo de 2006 EBX firmó un contrato de "riesgo compartido" con Zoframaq (concesionaria de la zona franca), contrato que según el gobierno ha sido desnaturalizado porque EBX tiene el 99% y Zoframaq el 1%, por lo que EBX tiene el control total. Sus inversiones programadas eran de $us 148 millones en la etapa de arrabio y 120 millones en la acero.

EBX construyó ilegalmente -violando la Constitución y la Ley del Medio Ambiente- una planta y dos de los cuatro altos hornos que contempla el proyecto. Su plan consistía en traer mineral de hierro del Brasil, transformarlo en arrabio con los recursos forestales del oriente boliviano, luego trasladar el arrabio a territorio brasileño donde finalmente sería transformado en acero y otros derivados. Para alimentar los cuatro altos hornos el requerimiento anual carbón vegetal estaba calculado en 450.000 toneladas.

La Dirección General de Desarrollo Forestal advirtió que el proyecto de EBX significaría la deforestación total en la Chiquitanía, San Matías y Otuquis ya que tendrían que ser talados masivamente sus bosques para obtener el carbón vegetal destinado a los cuatgro altos hornos. Así, en dos años la provincia Germán Busch quedaría sin un solo árbol.

Como se ve es tan gigantesca la depredación de áreas forestales que conlleva el proyecto siderúrgico de EBX que sería un suicidio ecológico para Santa Cruz y para Bolivia permitir su avance. EBX tiene que irse Bolivia, sí o sí. En esto el presidente Evo Morales tiene razón.

MINUCIO

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